Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
Datado en el siglo XV, presenta dos etapas constructivas determinadas por la construcción a comienzos de siglo de la nave original de dos tramos cerrada con armadura de madera, así como su posterior ampliación a mediados de siglo en el que se añadieron un tramo a la nave y se sustituyó la cubierta por una nueva armadura, actualmente desmontada, de importancia tanto documental como artística. En 1526 su consagración como iglesia determinará la construcción del altar mayor así como la ejecución de la decoración pictórica de la cabecera; relegada a un papel secundario como lugar de culto tras la construcción del nuevo templo llegará a destinarse a usos agrícolas. Actualmente se trata de un espacio de una sola nave de tres tramos cubierta por techumbre a dos aguas que apea en dos arcos diafragma apuntados; en el muro oriental se conserva el mirhab de la mezquita en arco de herradura. En el exterior la construcción se muestra como un volumen compacto cuya fábrica de ladrillo, mampostería y aglomerado, se ha visto substancialmente transformada, especialmente en los lados norte y sur. En el muro norte se localiza el acceso actual, mientras en el muro sur se han abierto varias ventanas; la portada primitiva, localizada en el muro oeste a la altura del segundo tramo de la nave, configura un arco de medio punto sencillo actualmente cegado.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002